Cómo afecta el estrés a nuestra piel

LA PIEL ES UN INDICADOR VISIBLE DEL ESTADO ANÍMICO Y DE LOS PROBLEMAS EMOCIONALES DE UNA PERSONA
La piel es el órgano más
grande del cuerpo y es el medio, a través del cual, nos comunicamos con el
mundo exterior, como tal, tiene un impacto en las percepciones personales y el
bienestar psicológico. El estrés psicológico ocurre cuando una
persona percibe que una demanda o evento estresante excede sus recursos para
responder 1. El eje hipotalámico pituitario (HPA) responde
al estrés psicológico, con disregulación de las hormonas de estrés (liberando
hormona corticotropina, adrenocorticotropina, cortisol y prolactina); activando
el sistema nervioso simpático, que eleva los niveles de catecolaminas; e
incrementa neuropéptidos y neuromediadores: sustancia P y péptido con
estructura génica de calcitonina (CGRP); las células mastocíticas de la piel
son una importante diana de las hormonas de estrés y mediadores y su activación
conduce a la disregulación inmune, inflamación neurogénica, respuesta
proinflamatoria y vasodilatación; produciendo varias enfermedades en la piel,
de tipo inflamatorio, autoinmune y alérgicos 2

- Disminución de la función de barrera de permeabilidad epidérmica y un deterioro en la ruptura y la recuperación. Pudiendo provocar descamación o sequedad de la piel3.
- Retraso de la cicatrización de heridas4.
- Exacerbaciones de muchas afecciones de la piel, especialmente la dermatitis atópica, la psoriasis, el acné, la caída del cabello no mediada por el sistema inmunitario (efluvio), la caída del cabello mediada por el sistema inmunitario (alopecia areata) y el vitiligo5.
- Investigaciones recientes han proporcionado pruebas de posibles vías que podrían contribuir al envejecimiento de la piel. Recientemente se estableció el efecto negativo de la falta de sueño. Se encontró que estas personas mostraban mayores signos de envejecimiento cutáneo intrínseco, incluidas líneas finas, pigmentación desigual y elasticidad reducida6.
Además de consultar al especialista, es conveniente mantener la rutina de cuidados habitual, comenzando por la higiene diaria y el demaquillaje nocturno, pero conviene sumar un refuerzo con principios activos capaces de favorecer la rápida normalización de la fisiología cutánea alterada. Y utilizar siempre protectores solares.
Téc. Clga. Univ. Alejandra Bermejo
Docente Universidad de Buenos Aires
Referencias
- Cohen S, Kessler RC, Gordon UL. Strategies for measuring stress in studies of psychiatric and physical disorder. En: Cohen S, Kessler RC, Gordon UL, Editores, Measuring Stress: A Guide for Health and Social Scientists. New York, NY: Oxford University Press 1995; p. 3-26.
- Yadav S, Narang T, Kumaran S. Psychodermatology: A comprehensive review. Indian Journal of Dermatology, Venereology, and Leprology; 2013; 79(2): 176-92.
- Garg A, Chren MM, Sands LP, Matsui MS, Marenus KD, Feingold KR, Elias PM. Psychological stress perturbs epidermal permeability barrier homeostasis: implications for the pathogenesis of stress-associated skin disorders. Arch Dermatol. 2001 Jan;137(1):53-9. doi: 10.1001/archderm.137.1.53. PMID: 11176661.
- Kiecolt-Glaser JK, Marucha PT, Malarkey WB, Mercado AM, Glaser R. Slowing of wound healing by psychological stress. Lancet. 1995 Nov 4;346(8984):1194-6. doi: 10.1016/s0140-6736(95)92899-5. PMID: 7475659.
- Alexopoulos, A., & Chrousos, GP (2016). Stress-related skin disorders. Reviews in endocrine & metabolic disorders, 17(3), 295–304.
- Oyetakin-White P, Koo B, Matsui M, Yarosh D, Fthenakis C, Cooper K, Baron E. In Effects of Sleep Quality on Skin Aging and Function, J. Invest. Dermatol. 2013: S126–S126.